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By Jorge Luis Borges

“Yo vivo, yo me dejo vivir, para que Borge pueda tramar su literatura y esa literatura me justifica”. —De “Borges y yo”
 
Considerado por el mismo Borges como su libro más own, El hacedor explora los angeles relación entre el mundo inside y external del artista, el misterioso espacio entre sus sueños y l. a. vida actual. Un maravilloso cruce de géneros y temáticas, los relatos, ensayos y poemas de esta colección reflejan muchas de las preocupaciones centrales que recorren toda l. a. obra borgiana. En fascinantes escritos como “Diálogo sobre un diálogo”, “La trama”, “Dreamtigers”, y “Borges y yo”, entre otros muchos, Borges examina l. a. serenidad de los angeles mente creativa, el espectáculo de su figura pública, y mira hacia el más allá: el mundo eterno en el que sus libros continuarán dialogando con los angeles literatura common mucho después de que él mismo haya desaparecido. Valorado por l. a. crítica como una de las obras más importantes del siglo xx, El hacedor es un extraordinario ejemplo del poder del maestro argentino, el alcance de su visión creativa y su inagotable contribución  a l. a. literatura.
 
 

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Best Poetry books

Sinners Welcome: Poems

From Mary Karr, the prize-winning and manhattan occasions bestselling writer of The Liars’ membership and Cherry, comes the paperback version of Sinners Welcome, her fourth and newest choice of poetry. released to coincide with the hardcover unencumber of her most modern memoir, Lit, Sinners Welcome strains her inconceivable trip from a tormented adolescence right into a resolutely irreverent Catholicism.

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This daring, wide-ranging collection—his 6th publication of poems—demonstrates the unmistakable lyricism, fierce commentary, and strength of feeling that experience made Mark Doty's poems distinctive to readers on each side of the Atlantic.

The poems in resource deepen Doty's exploration of the anomaly of self-hood. they give a posh, boldly coloured self-portrait; their muscular traces argue fiercely with the actual fact of restrict; they pulse with the drama of belief and the search to forge which means.

Bird Eating Bird: Poems (National Poetry Series)

A winner of the 2008 nationwide Poetry sequence mtvU Prize as chosen via Yusef Komunyakaa (winner of the Pulitzer Prize), Kristin′s paintings perpetuates NPS′s culture of selling unheard of poetry from lesser recognized poets. Her poems are playful and severe without notice. They discover the richness of her cultural and linguistic historical past, which spans the globe from Mexico to the Philippines.

The Iliad

The nice battle epic of Western literature, translated by way of acclaimed classicist Robert Fagles   courting to the 9th century B. C. , Homer’s undying poem nonetheless vividly conveys the horror and heroism of guys and gods wrestling with towering feelings and scuffling with amidst devastation and destruction, because it strikes inexorably to the wrenching, tragic end of the Trojan battle.

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Patria, yo te he sentido en los ruinosos ocasos de los vastos arrabales y en esa flor de cardo que el pampero trae al zaguán y en l. a. paciente lluvia y en las lentas costumbres de los astros y en los angeles mano que templa una guitarra y en l. a. gravitación de los angeles llanura que desde lejos nuestra sangre siente como el britano el mar y en los piadosos símbolos y jarrones de una bóveda y en el rendido amor de los jazmines y en los angeles plata de un marco y en el artful roce de l. a. caoba silenciosa y en sabores de carnes y de frutas y en los angeles bandera casi azul y blanca de un cuartel y en historias desganadas de cuchillo y de esquina y en las tardes iguales que se apagan y nos dejan y en l. a. vaga memoria complacida de patios con esclavos que llevaban el nombre de sus amos y en las pobres hojas de aquellos libros para ciegos que el fuego dispersó y en l. a. caída de las épicas lluvias de setiembre que nadie olvidará, pero estas cosas son apenas tus modos y tus símbolos. Eres más que tu largo territorio y que los días de tu largo tiempo, eres más que l. a. suma inconcebible de tus generaciones. No sabemos cómo eres para Dios en el viviente seno de los eternos arquetipos, pero por ese rostro vislumbrado vivimos y morimos y anhelamos, oh inseparable y misteriosa patria. ARIOSTO Y LOS ÁRABES Nadie puede escribir un libro. Para que un libro sea verdaderamente, se requieren l. a. aurora y el poniente, siglos, armas y el mar que une y separa. Así lo pensó Ariosto, que al agrado lento se dio, en el ocio de caminos de claros mármoles y negros pinos, de volver a soñar lo ya soñado. El aire de su Italia estaba henchido de sueños, que con formas de los angeles guerra que en duros siglos fatigó l. a. tierra urdieron l. a. memoria y el olvido. Una legión que se perdió en los valles de Aquitania cayó en una emboscada; así nació aquel sueño de una espada y del cuerno que clama en Roncesvalles. Sus ídolos y ejércitos el duro sajón sobre los huertos de Inglaterra dilató en apretada y torpe guerra y de esas cosas quedó un sueño: Arturo. De las islas boreales donde un ciego sol desdibuja el mar, llegó aquel sueño de una virgen dormida que a su dueño aguarda, tras un círculo de fuego. Quién sabe si de Persia o del Parnaso vino aquel sueño del corcel alado que por el aire el hechicero armado urge y que se hunde en el desierto ocaso. Como desde el corcel del hechicero, Ariosto vio los reinos de los angeles tierra surcada por las fiestas de los angeles guerra y del joven amor aventurero. Como a través de tenue bruma de oro vio en el mundo un jardín que sus confines dilata en otros íntimos jardines para el amor de Angélica y Medoro. Como los ilusorios esplendores que al Indostán deja entrever el opio, pasan por el Furioso los amores en un desorden de calidoscopio. Ni el amor ignoró ni los angeles ironía y soñó así, de pudoroso modo, el singular castillo en el que todo es (como en esta vida) una falsía. Como a todo poeta, los angeles fortuna o el destino le dio una suerte rara; iba por los caminos de Ferrara y al mismo tiempo andaba por l. a. luna.

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